Farmacéuticos Comunitarios. 2018 May 24; 10(Suplemento 1):255

Detección del síndrome del ojo seco en farmacia comunitaria

Nieto Masa AI1, Santos Rodríguez L1, Pérez Rodríguez Correa MD2, Cano Polvillo MJ1, Reguero Fernández E2, Teba Clemente C2, López Moreno P2, García-Delgado Morente A2, 2
1. Farmacia Ana Isabel Nieto Masa. 2. Farmacia Morente.
Nieto AI, Santos L, Pérez MD, Cano MJ, Reguero E, Teba C, López P, García-Delgado A, . Detección del síndrome del ojo seco en farmacia comunitaria. Farmacéuticos Comunitarios. 2018 May 24; 10(Suplemento 1):255
Resumen: 

INTRODUCCIÓN: el síndrome del ojo seco (SOS) es una de las patologías más frecuentes en oftalmología, y una de las consultas más prevalentes en la farmacia comunitaria. Es una enfermedad multifactorial de las lágrimas y de la superficie ocular que provoca molestias, alteración de la agudeza visual e inestabilidad de la película lagrimal con daño potencial a la superficie ocular.

OBJETIVOS: detectar la existencia de sequedad ocular y en ese caso determinar el grado y/o la gravedad de la misma en los pacientes. Realizar educación sanitaria con medidas preventivas. En caso de ser necesario, derivar al paciente al médico.

MATERIAL Y MÉTODOS: se realizó una campaña sanitaria de una semana de duración en dos farmacias comunitarias, consistente en realizar el cuestionario de McMonnies a los pacientes elegidos al azar que quisieron participar en la campaña. Este test evalúa el SOS con la puntuación obtenida sobre 14 preguntas que giran alrededor de los factores de riesgo del ojo seco, incluyendo edad, sexo, tratamientos previos para ojo seco, síntomas relacionados con esta patología (primarios y secundarios a desencadenantes ambientales) y condiciones sistémicas asociadas con el ojo seco (artritis, enfermedad tiroidea y uso de medicamentos). Según la puntuación obtenida, se clasifica a los pacientes dentro de tres grupos: ojo normal (de 0 a 9), ojo seco leve (de 10 a 20) y ojo seco severo (mayor de 20). Este test tiene un 98% de sensibilidad y un 97% de especificidad. Tras la realización del test le entregamos al paciente un folleto con consejos para prevenir el ojo seco.

RESULTADOS: participan 41 pacientes en la campaña. El 27% presenta ojo normal, el 51% ojo seco leve y el 22% moderado o grave, sobre todo mujeres mayores de 45 años. El 78% ha tenido previamente algún síntoma relacionado, como sensación de sequedad (37%) o arenilla (17%), picor (29%) o quemazón (2%). Las mujeres mayores de 45 años presentan en un 50% de los casos sequedad como síntoma, apareciendo con la frecuencia “a menudo” en el 33%. Pero en más de un 18% de los hombres mayores de 45 años los síntomas son constantes. El 56% de los pacientes tenían tratamiento previo para la sequedad ocular. Tanto hombres como mujeres mayores de 45 años manifiestan sensibilidad a factores externos, casi en la misma proporción (55.5% de las mujeres y 56.25% de los hombres). Las mujeres mayores de 45 años presentan más condiciones sistémicas relacionadas con el ojo seco (39% artritis y 16.66% anomalías tiroideas). Hay que destacar que el 46% de los pacientes utilizan medicamentos que producen con frecuencia sequedad ocular.

CONCLUSIONES: la detección y asesoramiento sobre ojo seco desde la farmacia comunitaria es posible gracias a herramientas validadas como el test de McMonnies. La educación sanitaria, mediante información escrita, ayuda al conocimiento del SOS por parte de la población. Son necesarios más estudios para medir resultados en salud tras el asesoramiento farmacéutico.