Farmacéuticos Comunitarios. 2(suplemento 1)

Pacientes dependientes a los opioides que comienzan a consumir benzodiacepinas

Ramada Peiró MC, De Juan Ferrandis C, Moreno Royo L, Martínez Raga J, Bolta Casamayor M, Pla Hervás G.
Ramada MC, De C, Moreno L, Martínez J, Bolta M, Pla G. Pacientes dependientes a los opioides que comienzan a consumir benzodiacepinas . Farmacéuticos Comunitarios. 2(suplemento 1)
Resumen: 

OBJETIVO: analizar los síntomas de dependencia en pacientes tratados con opioides para el abordaje del dolor. Determinar el consumo concomitante de benzodiacepinas y si comenzaron a tomarlas antes o después que el tramadol.

MATERIAL Y MÉTODOS: 194 pacientes de los cuales 63 fueron hombres y 131 mujeres de edades comprendidas entre 30 y 70 años. El estudio observacional, descriptivo y transversal fue llevado a cabo en dos farmacias de Valencia, una en La Pobla de Vallbona, población de 1.9540 habitantes, y la otra en Sollana, población de 4.889 habitantes. Los datos de los pacientes que acudían a la oficina de farmacia se recogieron en una hoja de registro específicamente diseñada para el estudio. En una parte de la encuesta se enumeraban los síntomas de dependencia y en otra el uso de otros medicamentos, entre ellos las benzodiacepinas.

RESULTADOS: el 38% de la muestra presentó dependencia. Observamos que el 32% de los pacientes padecían insomnio, el 15% ansiedad y el 12% nervios. Un menor número de pacientes refirieron agitación, temblor, movimientos excesivos y síntomas gastroiontestinales. El 53% utilizaba benzodiacepinas durante el tratamiento con opioides menores, de los cuales el 58% empezó a tomarlas antes de los opioides y el 42% después de éstos.

DISCUSIÓN: un gran número de pacientes son tratados con benzodiacepinas debido al insomnio, ansiedad y nervios producidos por los opioides. Las personas con un trastorno de adicción tienen mayor riesgo de adicción a otras sustancias, es por esto la importancia de llevar a cabo un seguimiento farmacoterapéutico en estos pacientes ya que a dosis adecuadas y con intervalos precisos, los opioides no solo no son peligrosos, sino que aportan beneficios al enfermo y mejoran ostensiblemente su calidad de vida.