Farmacéuticos Comunitarios. 2018 May 24; 10(Suplemento 1):106

Atención farmacéutica en infecciones urinarias y ginecológicas: diseño de un protocolo en farmacia comunitaria con la finalidad de reducir las resistencias a los antibióticos (trabajo de fin de Grado)

Collado Sanz JM, Játiva Carbajal P1, Carbajal de Lara JA2
1. Investigador de la Universidad Castilla La-Mancha. 2. Farmacia comunitaria, Albacete
Collado JM, Játiva P, Carbajal JA. Atención farmacéutica en infecciones urinarias y ginecológicas: diseño de un protocolo en farmacia comunitaria con la finalidad de reducir las resistencias a los antibióticos (trabajo de fin de Grado). Farmacéuticos Comunitarios. 2018 May 24; 10(Suplemento 1):106
Resumen: 

OBJETIVO: el 90% de las prescripciones antibióticas se dan en atención primaria y, por tanto, pasarán por el farmacéutico comunitario. El objetivo global consiste en reducir las resistencias a antimicrobianos utilizados para tratar infecciones urinarias y ginecológicas mediante el diseño de un protocolo en farmacia comunitaria con el que se consiga mejorar el uso de los antibióticos, incidiendo sobre 3 áreas: prescripción, paciente y automedicación.

MATERIAL Y MÉTODOS: para alcanzar este objetivo, este trabajo propone una metodología organizada y estandarizada, basada en el uso de la evidencia de las guías clínicas y de las publicaciones especializadas. Para cada tipo de infección se ha revisado su etiología, diagnóstico y tratamiento antibiótico recomendado.

RESULTADOS: la prescripción se someterá a validación farmacéutica mediante unas tablas elaboradas que incluyen los tratamientos de 1ª y 2ª elección. De esta forma se pretende reducir el número de prescripciones inadecuadas. En las infecciones de tracto urinario (ITU), el tratamiento de 1ª elección es fosfomicina y el de 2ª es amoxi-clavulánico. En las vaginosis bacterianas y trichomoniasis el metronidazol es la 1ª elección, seguido de clindamicina en el primer caso y de tinidazol en el segundo. En las candidiasis, la 1ª elección son los óvulos de clotrimazol, seguido del fluconazol. Sobre el paciente se actuará asegurándonos que le quede claro todo lo concerniente al medicamento que va a tomar, la forma de hacerlo, posología, duración y posibles reacciones adversas. De esta forma, conseguiremos optimizar al máximo el uso del medicamento y disminuir el incumplimiento. Se han elaborado unas tablas con los tratamientos de 1ª y 2ª elección que incluyen la toma correcta y las RAM más frecuentes. Para disminuir la automedicación se ofrecerá educación para la salud en forma de consejo y folletos informativos a todo paciente que solicite la dispensación de antibióticos (con o sin receta): dicho folleto además incluirá una tabla para apuntar tanto la posología como la duración del tratamiento. Además, se ofrecerán test diagnósticos rápidos consensuados con los médicos a los pacientes que ayuden a orientar el diagnóstico; concretamente, se utilizarán tiras reactivas de leucocitos y nitritos para ITU y test de pH tipo Ginecanestest® para infecciones ginecológicas. Toda esta metodología se resume en un protocolo de atención farmacéutica que pretende facilitar y estandarizar la forma de actuar al aplicar esta propuesta. Además, se han diseñado 2 fichas de recogida de datos: una con datos de la dispensación y otra al finalizar el tratamiento para valorar el cumplimiento y la remisión de los síntomas.

CONCLUSIONES: el farmacéutico comunitario es el último profesional sanitario que ve al paciente antes de que comience su tratamiento. Su actuación puede mejorar el uso de los antibióticos contribuir a la educación de la población gracias a su cercanía y disponibilidad con gran cantidad de pacientes.